
KOPA nace del encuentro entre dos mundos opuestos pero complementarios: el frío y místico norte de Islandia y el vibrante y cálido sur de Argentina. Estas dos latitudes distintas reúnen no solo geografías, sino formas únicas de entender la luz y su poder transformador.
En Islandia, la luz es sagrada y se vive como un fenómeno que se espera con ansias, especialmente durante las auroras boreales que iluminan los cielos oscuros. En contraste, en Argentina, la luz es parte de la vida cotidiana, se disfruta, se comparte y se celebra con energía y alegría.
Esta dualidad inspiró a los fundadores de KOPA a crear una marca que reconozca y honre cómo la luz influye en nuestra percepción, emociones y estilo de vida.
El nombre KOPA proviene de Kópavogur, la ciudad islandesa donde se originó esta idea y donde sus fundadores encontraron una nueva forma de mirar el mundo. Esta ciudad representa el punto de partida de una visión que combina naturaleza, cultura y diseño.
Este lema, que en español significa "hacete dueño de tu luz", es más que una frase. Es una invitación a apropiarse de la propia mirada y forma de ver el mundo, reconociendo que aunque la luz y el contexto cambian, la individualidad y el brillo personal permanecen.
KOPA no es solo una marca de anteojos; es una filosofía que busca que cada persona pueda expresarse auténticamente, sin pedir permiso.
KOPA representa la unión de dos culturas y la celebración de la luz en todas sus formas. Al elegir KOPA, elegís ser dueño de tu luz, de tu mirada y de tu forma única de vivir. Porque para nosotros, la luz no solo ilumina, transforma.
Para descubrir más sobre cómo la luz influye en nuestro bienestar y estilo, te invitamos a explorar y ser parte del universo KOPA, donde cada mirada cuenta y cada luz es única.